Sustrato Bonsái

El bonsái es una planta delicada, por lo que debemos cuidar todas las etapas, desde la plantación a la poda, pasando por el riego y el abonado. Para tener éxito en nuestro cultivo, debemos empezar por elegir correctamente el sustrato de bonsái que vamos a utilizar. Aunque en el mercado podemos encontrar gran cantidad de sustratos genéricos, es importante que optemos por uno específico, ya que favorecen, entre otros factores, el drenaje y la oxigenación de las raíces. 

Qué es el sustrato bonsái

El sustrato es el material, o mezcla de materiales, en el que cultivamos nuestro bonsái. En él las raíces crecerán y captarán nutrientes y agua para el desarrollo y mantenimiento de la planta. La primera característica importante para elegir un sustrato de bonsái es la composición y el tamaño de grano, que puede ser grande, mediano o pequeño.

Usos y aplicaciones del sustrato bonsái

Según la composición, los sustratos para bonsáis procedentes de Japón que podemos entrar en el mercado son: la akadama, un tipo de arcilla granular horneada y muy porosa que es el sustrato más extendido; la kanuma, sustrato de origen volcánico con pH ácido que se suele utilizar con plantas acidófilas como azaleas y rododendros; la kiryuzuna, un tipo de arena ligeramente ácida, con alto contenido en hierro, que suele utilizarse en mezcla con los sustratos anteriores para mejorar el drenaje de plantas con raíces fuertes, como las coníferas; y el pomice, también de origen volcánico, que se usa para mantener las raíces aireadas en climas húmedos.

Debemos atender al tamaño de grano de cada uno de estos sustratos para saber qué sustrato usar para nuestro bonsái. Hay otros medios de cultivo menos específicos que podemos usar para bonsáis, como la grava volcánica, la turba, la fibra de coco o la vermiculita, aunque es conveniente combinarlos con alguno de los anteriores.

Mezcla de tierras recomendadas y otros consejos para el uso de tu sustrato bonsái

La mayoría de mezclas de sustratos incluyen la akadama. Es importante recordar que debe ser cribada para eliminar el polvo, ya que, de lo contrario, el sustrato no drenará correctamente.

Como regla general, para árboles de hoja caduca podemos utilizar una mezcla que incluya un 50 % de akadama, un 25 % de kiyuzuma y un 25 % de pomice. Para coníferas podemos mezclar a partes iguales akadama, kiyuzuma y pomice. Un caso específico es el del olivo, que, al no soportar bien suelos ácidos, es conveniente cultivarlo en una mezcla de akadama (60 %) y pomice (40 %).

El keto, una mezcla de sustratos que puede incluir turba, polvo de akadama y arena volcánica, entre otros, tiene gran capacidad de retención de agua, por lo que se usa, principalmente, para plantaciones sobre lajas de piedra. Siempre que preparemos una mezcla es muy importante que el sustrato final no quede apelmazado.

En cuanto al tamaño del grano, suele ir relacionado con el tamaño del bonsái. Para los más pequeños (hasta 25 cm) es recomendable usar tamaño fino; para los de tamaño estándar (la mayoría) grano de grosor medio; y tamaño de grano grueso para los de mayor tamaño, ya que necesitan mayor aireación.

 

El milenario arte de cultivar bonsáis puede ser una actividad muy gratificante, tanto para los aficionados a la jardinería como para los neófitos. Requiere cierta paciencia y dedicación, pero los resultados merecen el esfuerzo. Si ya te has decidido a adentrarte en este apasionante universo, esperamos que este artículo te haya ayudado a entender cuál es el mejor sustrato para tu bonsái. Aquí puedes encontrar tres opciones interesantes.

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